La característica esencial del vaginismo es la contracción involuntaria, de manera recurrente o persistente, de los músculos perineales del tercio externo de la vagina, frente a la introducción del pene, los dedos, los tampones o los espéculos.
La alteración provoca malestar acusado o dificultad en las relaciones interpersonales.
En algunas mujeres sólo la idea de la penetración vaginal puede producir un espasmo muscular.
La contracción puede ser desde ligera (produciendo rigidez y malestar) hasta intensa (impidiendo la penetración).
DSM-IV
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